
En mi boca impaciente hay desespere
hay delirio, hay inquietud, hay dulce ensueño
un afán, que es mi agonía, y es mi sueño
sentimiento, que al deseo, se me adhiere.
Solo quiero tu boca deliciosa
que destila lo dulce de un buen vino
con mesura y pasión lleva a un camino
donde dicha y placer, son imperiosas.
Una gota de miel, solo te pido
de ese dulce placer que hay en tus labios
ambrosía esencial, sin más resabios
donde surge un dulzor, tan definido.
No revoques tu espalda indiferente
si mi boca marchita esta a tu espera
una gota de miel, solo quisiera
que haga gala a un amor muy sugerente.
Dame un beso, tan largo y tan profundo
que demarque por siempre una costumbre
que calcine mi alma en basta lumbre
que me ahogue en tu mar donde me inundo.
Si mañana me advierten que hay pecado
en el beso que bien me prodigaste
que maldad, que censura encadenaste
mi condena al averno, acepto aunado.
Gloria Eugenia Lemus.
20/06/2011.








