domingo, 29 de septiembre de 2013

ALGÚN DÍA.


Algún día te escribiré un poema que se limite
a pasar los dedos por tu piel
y que convierta en palabras tu mirada.
Sin comparaciones, sin metáforas;
algún día escribiré un poema que huela a ti,
un poema con el ritmo de tus pulsaciones,
con la intensidad estrujada de tu abrazo.
Algún día te escribiré un poema, el canto de mi dicha.

AGLB.
…Y el día anhelado  ahora llega,
la expresión de tus letras, es tu voz que silente se levanta
mi piel de norte a sur se estremece, se sacude en el virtual anhelo
temerario,  avanzando por las cúspides repletas de tu hombría,
tu perfume y el mío se engarzan, diluyen su fragancia
 acoplados al tic tac de vertiginosas pulsaciones y  latidos 
 en la apacible  proximidad de tu abrazo.
Ya no hay día anhelado, ya no hay espera,
Inmediatos tu y yo, entonando armoniosos, la trova de la dicha. 

GELB.    

 ( Duo, con mi hermano Gabriel Lemus )

AUSENCIA.



… Y te busque entre poemas, entre flores  secas y palabras lejanas,
en el latir de la nostalgia, en la espesura  de esa noche sin estrellas,
en el silbido amenazador  del viento, en el crepitar de  aquellas hojarascas;  
y  bulle en mi alma la  hegemonía  de tu espíritu  virtuoso,
en el sendero  ausente,  que siega mi anhelo y oprime   mi esperanza.
Allá en tu orilla, apegado a tu margen,  
las andinas cordilleras vestidas con sus blancos mantos…
… ¡ helados, fríos,  Impávidos… !  Atizan lontananza,
 tan cercanos a ti, tan lejanos de mí;
 mi corazón  en  orfandad  semeja su escarcha espesa, nívea,
 que mora  quejumbrosa en  el  lastimoso frío de tu ausencia.  
 
Gloria Eugenia Lemus.
29-09-2013.

 

miércoles, 11 de septiembre de 2013

ALEGORÍA DE TI.


Vives en mí...
...como  aquella acuarela que un día  contemplé;
la alegoría en esa mezcla de colores ¡ me envolvió, me atrapo !
Sus  tintes  brillantes, refulgentes, centellantes, todo me hizo soñar
cerré mis ojos ante ese lienzo y me abandoné  a su belleza palpitante,  para  quedar poseída  en ese ensueño para siempre . .. y así, la copa de vino con  que ahora me deleito en soledad, se conjuga tan estrecha a este pensamiento, que en huida se escapa en busca de ti, ¡ impaciente !  
Así eres tú y vives en mí, justo así, como el lienzo aquel que me hechizó y robo la partitura de mi alma, para entonar el cántico de amor con el que ensueño, me recreo en ti,  vuelvo a cerrar mis ojos en afán de encontrarte... tu cuerpo robusto, tu personalidad recia, la tenacidad de tu  carácter,  la sublime  belleza de tu espíritu que unido a tu sensibilidad producen una  maravillosa mixtura. 
Soslayas mi ansiedad, irrumpes mi quietud y en un  rincón de mi alma te arrebujas en el dulce palpitar de mis latidos, que expiran inmersos en los mares de tu  instancia.
Gloria Eugenia Lemus.
10/09/2013

 


miércoles, 16 de enero de 2013

CEGUERA

CEGUERA.



Si aconteciese un día que tu amor me llegara

te asombraría saber lo que guardé en silencio;

como espina filosa que en el pecho punzara

dolores irresueltos que en el hoy, yo te agencio.



Soñé con el regalo de tus besos profanos

y unas dulces caricias rasgando mi abandono;

viví en ese escenario con música de pianos

y evoqué ser tu reina postrandome en tu  trono.



Soñé con despertarme resguardada en tu pecho

siendo tu dulce risa mi paz y mi embeleso;

hice una algarabía en el desnudo lecho

y me encontré en tu boca hurtándote aquel  beso.



Me conmoví llorando eternas soledades

sumida en este mundo de mi eterna poesía;

pude haber sido reina de todas tus bondades

más caminaste ciego mientras tu amor rehuía.



De ti yo solo obtuve… la lejanía perenne

la ignorancia de todos aquellos prados verdes;

ausencia que atribula, mi alma desaviene

sabrás de todo mucho, más nunca lo que pierdes.



Gloria Eugenia Lemus.

16-01-2013





lunes, 14 de enero de 2013

SUEÑOS.


SUEÑOS 

Debo  cerrar mis ojos,  para encontrarte en sueños,

y tener yo a  la mano, tu aliento y tus cabellos.

Traspasaré los cielos, surcando por las nubes

derrocaré las cumbres,  de vastas latitudes.



Para amarte en un sueño,  para fundirnos plenos,

carcelarios  de nada,  vendrán los tiempos buenos;

solo quiero tu estampa, tu voz en dulce aurora,

que  estando yo a tu lado,  se liquide  mi hora.



No añorare más nada, de lo que puedas darme

habrá sueños eternos, y yo podré afanarme;

tendré fuego en mi hoguera, pasión de tu constancia, 

serán espacios   plenos, que me darán  sustancia.



Pon tu boca en mis ojos y evita que despierte,

persevero en mi sueños, aunque acarreen  la muerte.

Agonizante empeño, donde están mis tonadas,

mi vida así sujeta, trasciende  en llamaradas.



Gloria Eugenia Lemus.

13/01/2013.