sábado, 2 de mayo de 2015

PARA MI JOSÉ ANTONIO.


                                                         
                                PARA MI JOSE ANTONIO.

Yo sé mi dulce niño, que  habremos inventado,  ese lenguaje mudo
con el que siempre hablamos, yo sé mi pequeñito,  que aunque estemos lejanos
escucharé  tu risa,  tú sentirás mis manos, tocando tu carita, mirándome en tus ojos,  que con ternura inmensa espantas  mis abrojos. 

Sujeto tus bracitos, tu cuerpecito todo, substraes mis miradas, y mis suspiros todos con  dicha  me acompañan;  alguna intrusa gota resbala de mis ojos,
con regusto salado se cuela allí en mi boca,  te veo tan vulnerable, apenas un infante… quisiera yo arroparte  de indumentaria  dura,  que te proteja  siempre, por la vida futura, que guarde siempre tu alma, tan diáfana y tan pura.

Mi pequeñito hermoso,  es la ley de la vida… transcurrirán  los años, y yo he de confesarte, que  en mis ruegos nocturnos le he  pedido  a tu ángel, que fueran  años tardos, lerdos, que llegaran morosos, para gozar más tiempo de tu plena frescura,  tu risita espontanea,  tus gritos de alegría,  los  brincos que incansables  de jubilo te llenan, con tus fuertes  piernitas retozando  en mi lecho.

Ya no serás  más niño, arribarán los días  y te habrás hecho  un gran  hombre, los días de tu infancia atrás habrán quedado, más solicito al cielo, a ti,  dulce chiquito mío, que siempre lo recuerdes,  que tu memoria vague, que revivas contento, nuestros lindos  momentos,  las horas tan bonitas en que juntos cantamos, y las noches tan bellas en que antes de tu sueño,  también  juntos oramos.  

Ya no serán mis días, sin duda  habré partido, a través de la estrella que juntos contemplamos, bendeciré tu vida  y guardaré tus años... si más allá hay sueños, mis sueños destinados, ¡ A ti  mi pequeñito,  que tanto amor me has dado!

¡TE AMO MI BEBE, HERMOSO! 

ECLIPSE DE LUNA.



ECLIPSE DE LUNA.

Me encontraré contigo mi luna solitaria, y compartiremos juntas las carencias del alma.
La soledad, la lucha,  la pertinaz nostalgia,  desabrigo inclemente, desazón y añoranza.
Te susurra ese viento, las nubes te acompasan, más sincera confiesas que el Sol
desgaja tu alma.
Su ausencia te marchita, su beso te  esperanza, y anhelas  ese  eclipse donde fusionan  ansias.
Podrás acariciarle, sus cuerpos se harán uno, sin expresar palabras sabrás que es solo tuyo.
Tu intimidad aflora, tu desnudez lo exhorta, y apasionadamente distancias se hacen cortas.
En danza cadenciosa,  te colma,  te compacta y  hacen  el amor con arte pertinaz, con amor y con magia.
En este sortilegio mi encantamiento asoma, y vivo junto a ti  la ilusión y el ensueño
Excéntrico  arrebato… un pecho masculino me apresa, me devora, de avenencia absoluta, condiciona mi hora.
Se adueña de mi boca, mi humanidad es suya, tan solo me abandono y pido no concluya.  
¡Eclipse no rescindas!  Retarda nuestras horas,  déjanos el regusto de nardos y amapolas.
Querida confidente,  escribiré tus glorias, millones soñaremos al vaivén  de tu historia.
Fusión de corazones tendremos ese día,  remontados en riscos de vívida poesía.

Gloria Eugenia Lemus.
02/05/2015.

jueves, 2 de abril de 2015

EL AGUARDO




EL AGUARDO.

Difusa y vaga camina la expectación del aguardo
suministro de nostalgias … va  la treta caminando;
pernoctan las ilusiones surgidas en aislamiento
desafiantes  los placeres que demanda este tormento.

Dormitan  en la memoria, en los sueños reducidos
en el umbral de una noche de espejismos diluidos;
donde el limite  inmutable  del  amor  que  clandestino
como gorrión disonante, chirriando al viento sus trinos.

Triste  mueca retorcida,  que se guasa en la penuria
en el dintel del desierto  donde  ni el eco se enuncia;
sola el alma se avasalla, menoscabando la injuria
reclama con  abandono,  el agravio que  denuncia.

¡No llegará, ya ha partido!  Un aguardo consumido
Como  polen se ha elevado  en las ráfagas del viento
 en las hojas del otoño, se ha de  guardar su  lamento
y también difusa huella,  de un corazón en fragmentos.

Gloria Eugenia Lemus
01-04-2015.