
Permanece nuestro sueño,
Que hace reales las pasiones,
Donde sufrimos de amores,
Rezagados y tardíos.
Bienvenidos son tus labios,
Que me incitan a tu fuente,
Nuestras lenguas aferradas,
Ardor de fuego vehemente.
Calzándome yo a tu pecho,
En aquel refugio nuestro,
esperan por nuestra entrega,
los poros de nuestros cuerpos.
Cuando este amor nos posee,
Exiliados hacia Eros,
Me empapo de tu presencia,
Para reclamarte ! entero ¡
Prodigio de mi locura,
Bebo a sorbos tu figura,
Mi amante, mi sed sin nombre,
! Nuevo encuentro, nos augura !
Gloria Eugenia Lemus.
26/01/2010.
26/01/2010.

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