
A su cita con la luna
llega el toro enamorado
cuando este ve su reflejo
en aguas del río plateado,
con paso muy sigiloso
se sumergieron sus patas
queriendo alcanzarla a ella
a darle su serenata.
Las aguas que transparentes
corrían por aquel río
con la presencia del toro
lo empañaron con su brío;
perdida quedo la imagen
del reflejo de ese cielo
¿ donde se ha ido su dama
dejándolo en desconsuelo ?
el toro se vuelve loco
la pena lo deja ciego
de muerte se siente herido
su mirada vuelve al cielo
y encuentra a su primorosa
prendada de otro lucero.
Como una filosa espada
su lomo fue traspasado
tan profunda fue la herida
y su corazón tocado
varios fueron los testigos
que presenciaron el hecho
yace triste ese torito
que se muere desangrado
se tiño el agua del río
! la tristeza lo ha matado ¡
Gloria Eugenia Lemus.
13/08/2010.

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