
En tus labios me bebo la dulzura
de unos besos deliciosos, delicados;
tu me das con tus versos la cordura
y el calor de ese amor que yo he soñado...
Yo me entrego feliz a nuestro encuentro
en delirio gustosa por tus besos
te aprisiono ferviente aquí en mi pecho
y haces tuya la miel de mis cerezos...
De tu miel quisiera untarme el alma
y gozar de lo dulce en tu colmena,
cuando llega nuevamente nochebuena.
Navidades eternas nos reclaman
sometidos y juntos, beso a beso
testimonios de amor que te profeso.
Emilio Medina Muñoz/Gloria E. Lemus
09/11/2010.

Gracias, Gloria.
ResponderEliminarEmilio.