
Luciendo hoy el rostro de la hipocresía
te ahoga la sangre de tu felonía
palabras vacías, rutas de desiertos
agrestes caminos que antes fueron tersos.
Las nubes que negras, el sol ensombrecen
solo son responsos de esta ira que crece.
Maldigo tu nombre, maldigo aquel tiempo
maldigo los mudos ecos de silencios.
Esquivo te muestras y escondes la cara
mísera y cobarde tu ausente mirada;
se llaga mi oído con falso argumento
fluyen sin medida, negros pensamientos
Tus besos que un día me dieran la gloria
son solo la sombra que enluta mi historia
amor confundido, boca que difama
ojos que por ciegos, perdieron batalla.
Lavaré hoy mi boca con agua bendita
para que perezca tu sabia maldita;
habiéndote ido prenderé una vela
pidiendo sea cruel, tu eterna condena.
Nunca has existido, nunca los momentos
nunca los abriles de amores intensos,
nunca fue la historia, nunca fue este invento
falsa fue la dicha ! muerto el argumento !
Gloria Eugenia Lemus.
17/01/2011.

¡oooh !
ResponderEliminarEmilio.