
En silencio perverso, mis horas hoy transitan
taciturnos minutos inversos y pasivos
inocuo este silencio camina incompasivo
desatando nostalgias que en mi adentro suscitan.
Es lóbrego el silencio que se hace pesadumbre
en su quietud sospechas del dolor que sucumbe
abismales tristezas me proveen un derrumbe
orfandad, desamparo se atizan como lumbre.
En mi tristeza abrazo, tu ausencia que me mata
vislumbro yo tu imagen ... ansío acertar tu cielo
romper estas cadenas de soledad y flagelo
y concluir precisa, mi larga caminata.
! Y mi andar no se rinde ¡ te busco entre la gente
persigo que me dones, la magia de tu fuente
para que me enamores con tu aire contundente
pues se que tu me aguardas, en amor conveniente.
Gloria Eugenia Lemus.
20/04/2011.






