
VICIO.
Me he enviciado de ti,
de doblegarme, de abandonarme,
de extraviarme en tu hechizo,
sin saber más quien soy.
Tu boca me posee, saturada de besos,
naufrago entre tus mares, de arrebato y constancia,
Tus ojos me dominan, tu sudor se hace magia.
Galopas en mi vientre, y mi cuerpo acompasa.
Sin aliento consumes, fuego de mis entrañas,
con gesto lisonjero, por mi ser te desplazas.
De ímpetu calcinados por la llama de Eros,
la tarde nos seduce, a entregarnos de nuevo.
Tu sabor que es delicia, ha quedado en mi boca,
nuestras nuevas quimeras, esperan por mañana.
La lluvia nos repite, con canto jubiloso,
testimonio perfecto, de este día tan hermoso.
Gloria Eugenia Lemus.