
Nunca hubo en mi vida tal ternura
que me hablase y me dijese ¡ niña mía !
con tu verso me enamoras, alma mía
y me ensueño en esta diáfana blancura.
Cuanto anhelo de tu boca deliciosa
añoranza de tus brazos que me invitan
persevero y mis afanes facilitan
la existencia de una luna esplendorosa.
Luna bella que acompaña tu poesía
declamandome tus versos amorosos
cuando dulce tu repites ! niña mía ¡
Se agiganta en mi pecho el sentimiento
y el anhelo en la premura tu boca
que apacigüe con amor, mi amor sediento.
Gloria Eugenia Lemus.
11/02/2011.

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