
En febril devaneo de tu encuentro
en pasiones contundentes concretado
el elixir de los cuerpos, río salado
y preciso en nuestro sexo el epicentro.
Mis gemidos se perdieron en ahogo
sumergidos en placer desesperado
fuiste numen de un deseo inigualado
y la fuente de mis grandes desahogos.
Los anhelos concluyeron ardorosos
arrancandas con pasión fueron las ansias
los torrentes del deseo las constancias
desnudez hubo en los cuerpos sudorosos.
Doblegada de pasión estuve presa
sucumbí a los placeres de tu hombría
adictivo en mis anhelos convendría
de esta loca sensación hacer proeza.
Gloria Eugenia Lemus.
14/03/2011.

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